martes, 22 de abril de 2008

UBICACION GEOGRAFICA

Los aztecas, luego de haber recorrido diversos lugares, se establecieron definitivamente, a principios del siglo XIV d C., en el valle de México. Allí fundaron su ciudad capital llamada Tenochtitlán, ubicada en la zona del lago Texcoco. En ese lugar se encontraron con otros pueblos y con ellos lucharon por la obtención de las mejores tierras y por el control político de la región. A los pocos años dominaron a todos sus vecinos y establecieron un imperio que impuso su predominio en toda la zona. La expansión azteca se basaba principalmente en el poderío de su ejército. Muchas de las ciudades conquistadas, a pesar de tener que entregarles tributo a los aztecas, conservaban sus propias autoridades. Las rebeliones de los pueblos sometidos fueron frecuentes y muchos de ellos al producirse la llegada de los españoles, se aliaron con éstos para derrotar a los aztecas. La ciudad de Tenochtitlán. Estaba construida sobre las aguas del lago Texcoco. La comunicación dentro de la ciudad se realizaba mediante calzadas canales. Su población era muy numerosa. Se calcula en 300.000 personas aproximadamente. En el centro de la ciudad se encontraban 78 edificios, entre los que se hallaban el templo, una cancha de pelota, los palacios de los señores y abundantes jardines y huertas.
Vida social y cultural Los aztecas fueron los que tuvieron una marcada estratificación social piramidal. En la cúspide se encontraban los señores "nobles" e ilustres junto con los sacerdotes, seguidos de los guerreros y los mercaderes. En la base de la pirámide social se encontraban los labradores que usufructuaban la tierra en forma comunal, y los esclavos por deuda, como pena impuesta por un delito o por haber sido prisionero de guerra.
Creencias Religiosas Los aztecas provocaban las llamadas guerras floridas, para lograr prisioneros de guerra que eran ofrecidos a los dioses, creyendo que la sangre de los sacrificios daban fuerza al Sol, para seguir su camino en la noche y aparecer de nuevo en el horizonte.




Las Pirámides y Templos aztecas.- son construcciones que seguían las mismas tradiciones que los mayas. Constaba de un cuerpo piramidal con un templo o conjunto de templos en su cima a las que se accedía por una empinada escalera. Las pirámides estaban decoradas con relieves, estuco pintado de diversos colores, y planchas de oro. En lo alto, a un metro mas o menos del fin de la escalera, se encuentra el altar sacrifical, donde eran llevados a cabo los sacrificios. Sólo los sacerdotes, vestidos de negro y maquillados del mismo color, podían subir hasta la cima de la pirámide. Las personas destinadas al sacrificio subían tambíen por esa escalera hasta el altar. Una vez allí, eran agarrados por 4 sacerdotes, uno para cada extremidad, mientras el sumo sacerdote, con suma habilidad y rapidez, habría el pecho a la víctima y extraía su corazón palpitante, lo levantaba, se lo ofrecía al sol y lo arrojaba contra el rostro del ídolo en el interior del templo. Después, se desacían del cuerpo arrojándolo por las escaleras rodando. La escalera, el santurario e incluso los propios sacerdotes estaban constantemente empapados en sangre, la sangre era la esencia de todo, sus creencias relataban el sacrificio de sangre que hicieron los dioses para crear el mundo, y el deber de los hombres de mantener ese mundo con su propia sangre, era una necesidad vital para ellos. Los Aztecas tenían una enorme y deslumbrante ciudad, como salida de un sueño según las crónicas castellanas, Tenochtitlán, que constaba de grandes y rectas avenidas, canales navegables y grandes pirámides, más altas que las catedrales castellanas, se trataba posiblemente de la mayor ciudad del mundo en su época, la cual se halla bajo los suburbios de la actual Ciudad de México. Controlaban a varias ciudades satélites, a las cuales les exigían tributo y víctimas sacrificales. Usaban la guerra contra sus vecinos para conseguir más prisioneros, lo cual implicaba que debían capturarlos vivos, los muertos no servían para el sacrificio.